Si ya es una tarea difícil la de hacer cambiar de opinión sobre lo que sea a un adolescente, mucho más complicado será si has descubierto que fuma y pretendes que lo deje. Te sobran razones para darle pero te la falta la más importante: que tú sigues fumando. De todas formas ahí van una serie de argumentos que le pueden hacer pensar.
Ponte seria y dale los siguientes datos que nos proporciona la BBC
Cinco millones de muertes en el mundo al año, causa de 25 enfermedades, contiene 4.000 productos químicos. Se multiplica por cinco el riesgo de sufrir un ataque al corazón, o un derrame cerebral, cáncer de pulmón, enfisema…
Dile que al empezar a fumar entre los 11 y los 15 años tiene tres veces más posibilidades de morir prematuramente.
Si te contesta que son tonterías publicitarias… háblale de un caso concreto de algún amigo o personaje popular que haya muerto de cáncer de pulmón.
Ataca a su sentido de la responsabilidad
Está contribuyendo a que sus amigos no fumadores puedan llegar a tener bronquitis, neumonía, asma, cefaleas, irritación ocular, tos, irritabilidad, estado nauseoso, insomnio y leves trastornos intelectuales. Además, al estar con ella aumenta la posibilidad de que sufran cáncer de pulmón y de angina de pecho. ¡Ah! Y pueden acabar también convirtiéndose en fumadores.
Si te replica que casi todos sus amigos fuman. Dile que les de la gracias porque le han ayudado a que ella se enganche.
Pregúntale por qué fuma
Si lo considera un estimulante: convéncela de que lo puede sustituir por la danza del vientre, clases de bollywood, montar a caballo, cerámica, kárate, etc.
Si te contesta que como refuerzo gestual: explícale que tocar y mover anillos, pulseras, complementos del móvil sirven para lo mismo.
Si te contesta que parece mayor y más interesante no te olvides de enumerarle las desventajas para el físico que conlleva la adicción al tabaco
- Los dientes se le van a poner amarillos y la nicotina los oscurecerá.
- Probablemente acabará teniendo alitosis.
- Los dedos que sujetan el cigarrillo se le pondrán amarillos.
- La piel envejece y salen arrugas prematuras.
- La ropa y el pelo huelen mal siempre, aunque no lo notará porque habrá perdido mucho olfato y sentido del gusto.
- No hay nada más atractivo que una chica o un chico que corren menos que su abuela. Y aunque ahora no lo note, va perdiendo capacidad física gracias al tabaquismo.
El dinero, esa razón que tanto nos mueve a todos
Dale un asignación semanal, no caigas en “a demanda”, porque así tendrá que decidir en qué emplear su dinero y encontrará una barrera para comprarse paquetes de tabaco. Si tiene un vicio que lo pague.
Cómo evitar el ¿y tú? No puedes. Le dirás que tienes una fuerte adicción y que ella aún puede librarse, que no querrá acabar como tú. Sin embargo, ella te imita desde que nació y difícilmente entienda por qué tiene que dejar de hacerlo, solamente en este caso. Probablemente, y sin tú quererlo, tengas algo que ver en su tabaquismo porque según Mapfre “Los factores más importantes en la iniciación del hábito son el ejemplo de compañeros, padres y hermanos. Los hijos de fumadores tienen más probabilidades de fumar y los fumadores adolescentes tienen amigos íntimos que fuman”. Habéis caído en un círculo vicioso que alguien tiene que romper; y recuerda que tú eres el adulto.
En definitiva, quizá la mejor razón que tienes para dejar de fumar es ayudarles a ellos a que no caigan en el tabaquismo, que no engrosen datos de ningún gobierno y no sean el objetivo de campañas desalentadoras.