Un país de 5.000 km de norte a sur, con 1.300 millones de habitantes, que es la segunda economía del mundo y puede vanagloriarse de 5000 años de antigüedad. China cuenta con la primera lengua hablada en el mundo en número de hablantes nativos y los niños españoles la están aprendiendo.
Todo el mundo sabe que el chino es un idioma difícil. No tiene alfabeto. No está formado por letras sino por caracteres. Hay más de 50.000 caracteres en total, de los cuales unos 10.000 están en uso, y de estos, unos 3.500 son los habituales. En un principio eran dibujos de la vida cotidiana que han evolucionado en pictogramas con una ayuda fonética. El idioma oficial de China es el chino mandarín.
El chino para niños
Hace tiempo que algunos peques estudian chino, sin embargo la motivación ha cambiado. Antes se trataba de niños chinos adoptados y sus hermanos, cuyos padres buscaban mantener las raíces de sus nuevos hijos, sin embargo, ahora se trata de que nuestros niños abran el melón de la comunicación futura con la gran potencia. Las razones se han vuelto más prácticas: intentar garantizarles un trabajo en el futuro. Para un adulto aprender cualquier idioma puede resultar trabajoso, pero el chino puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza que acabe en un estrepitoso fracaso. Sin embargo, los niños tienen una asombrosa capacidad de adaptación y de aprendizaje de lenguas, son esponjas que lo absorben todo sin demasiada dificultad si se ponen los medios necesarios. Por lo tanto, cuanto antes empiecen a estudiarlo, más fácil les resultará dominarlo.
Clases adaptadas a los pequeños alumnos
Las academias nos aseguran que los niños disfrutan en sus clases, que aprenden jugando, que les introducen en la lengua a través de poesías y canciones. Y la escritura se les enseña como si se tratara de divertirse dibujando. En definitiva, el método consiste en diversas actividades lúdicas que acercan al niño a la cultura china. La edad óptima para empezar a estudiar es a partir de los siete años en adelante.
Academias y precios. ¿Dónde y cuánto?
Más o menos podemos apuntar a nuestro hijo a una academia de prestigio por unos 380 euros las treinta horas de clases. Hay posibilidades de contratar por meses -para probar- trimestres o por cursos completos. Entre las que llevan más tiempo ofreciendo este servicio está el Instituto Iberochino, la academia Enforex, Bunkyo, de reciente inauguración el Centro de cultura Han y una de las pionera en España, la academia Vidal. El centro Confucio, dependiente de China y equiparable a nuestro Instituto Cervantes, ofrece todo tipo de información para la resolución de dudas sobre el país o sobre la mejor manera de estudiar su lengua oficial.
También podemos acudir a la Escuela Oficial de Idiomas de nuestra zona para ver si ofertan chino y para ahorrarnos algo de dinero. Para los principiantes se están proponiendo desde algunas librerías realizar talleres-cursos de chino en sus instalaciones –El hada trabalenguas, por ejemplo, va a empezar uno en breve de una hora a la semana a cargo de una profesional nativa-. Para los chicos más mayores que tengan interés propio en la cultura asiática, el Centro de Estudios de Asia Oriental, de la Universidad Autónoma de Madrid, ofrece diferentes alternativas como son Grado de Estudios de Asia y Africa: Arabe, Chino y Japonés, una licenciatura de Estudios de Asia Oriental y una diplomatura de Pregrado de Lengua y Cultura China.
Colegios privados se apuntan al mandarín
Se ha puesto de moda ofrecer el idioma chino como lengua extranjera en algunos colegios privados de Madrid, y en otros casos, como actividad extraescolar. En los siguientes centros tu hijo puede recibir formación en el idioma mandarín: Colegio Europeo de Madrid, Colegio Highlands, Santa María de los Rosales, Montealto, El Prado, Colegio Británico, Mirasur, etc.