Los chicos y las chicas quieren relacionarse y conocer gente nueva, de su edad y sus mismas aficiones, y sin embargo, en muchos casos, por su juventud y falta de experiencia, no son conscientes de que detrás de un nick o seudónimo puede estar una niña de doce años, un adolescente de dieciséis, un pederasta de cincuenta, o una red de extorsionadores. Una encuesta de Norton Security advierte que el 41% de los jóvenes asegura que alguien desconocido ha intentado añadirle como amigo en una red social y el 10% que han buscado quedar con ellos en alguna ocasión. En muchos casos se trata de simples encuentros inocentes, en otros hablamos de gromming.
Qué es el gromming y cómo se produce
“Es un sistema empleado por pedófilos y pederastas para ganarse la confianza de menores a través de Internet y obtener concesiones sexuales por parte de éstos” según lo define el Ministerio del Interior. En definitiva “se trata de acoso sexual a través de la red” añaden. El nuevo tipo de abusador infantil busca en los espacios públicos de internet, en los perfiles y en los chats de jóvenes, información sobre su víctima. Se disfraza de adolescente, usa su lenguaje, habla de lo que a ellos les preocupa e intenta ganar la confianza del menor: normalmente, una vez establecida la comunicación y despertado el interés, le propone que lleven a cabo una charla privada; poco a poco y debido a la diferencia de edad, consigue flirtear con la víctima y le pide que ponga la cámara web, que se desnude o que pose en actitud provocativa para él. Si el menor accede... graba las imágenes y le extorsiona: o le sigue enviando imágenes sexuales, o queda con él, o les manda las fotos a sus padres, a sus contactos, a sus profesores. El menor, avergonzado y presa de la culpa, se mantiene en silencio.
La red está plagada de chats específicos para cada edad y, supuestamente, para hacer amigos, en los que entras y te avasallan con privados para hablar, mientras se mantienen charlas muy subidas de tono y que no responden en absoluto a lo que en teoría es su objetivo. Los chicos se sienten protegidos porque se “inventan” su personalidad y piensan que no se trata del mundo real, sin embargo los pederastas engatusan a los menores con argucias psicológicas básicas. También campan a sus anchas páginas que aseguran que contienen la manera de robar las contraseñas de Tuenti, Facebook y demás redes sociales, otra manera de extorsionar a los menores.
Internet es un mundo complejo, interesante, pero peligroso si no se conoce y no se mantienen las debidas precauciones:
Algunos consejos para el uso seguro de Internet de la Policía Nacional
¡Padres alerta!
- El ordenador en una zona común de la casa para que “controlemos” de vez en cuando por dónde navegan.
- Mejor si no tiene cámara web o está inhabilitada.
- Establecer reglas y tiempos de acuerdo con nuestros hijos.
- Insistir a los menores para que no faciliten datos personales ni fotografías o vídeos a desconocidos. Precaución con lo que se envía porque ahí queda para siempre.
- Hablar con claridad sobre los chats, sobre los “falsos” amigos que se pueden esconder entre los chicos.
- Revisar los contenidos, establecer filtros y hablar con los pequeños de lo que es adecuado y no para su edad.
¡Chicos prevenidos!
- Avisar sin pudor sobre cualquier cosa que parezca extraña.
- No facilitar nunca los datos personales a desconocidos.
- No enviar nunca fotos personales o familiares ni ninguna información sin la autorización de los padres.
- Si vas a quedar físicamente con alguien, díselo a tus padres. En cualquier caso nunca vayas solo.
- Si te dicen algo que te molesta díselo a tus padres.
- No reconozcas como amigo a quien no quieras.
- Y nunca te eches la culpa de la situación en la que te ha puesto un adulto.
Dónde denunciar
www.delitos.tecnologicos@policia.es
www.denuncias.pornografia.infantil@policia.es